Primera Escuela de Gobierno de Uruguay
Cómo se preparan las nuevas generaciones de políticos y gobernantes
Egresaron de la Primera Edición de la Escuela de Gobierno, donde se conocieron. Tal vez antes habían compartido algún seminario, se habían cruzado en el Palacio Legislativo o en alguna actividad partidaria. “Vino tu amigo a tomar mate” le dicen a Tania en la bancada, cuando “Borsarito” baja gritando al segundo piso del Edificio Anexo, en al Palacio Legislativo. Tania Pschepirca es Secretaria de Bancada del Espacio 609, y Nicolás Pías, “Borsarito” tiene el apodo por ser secretario del Diputado herrerista Gustavo Borsari. “Palito, no nos pintes los muros hasta el lunes que nos costó pila hacerlos” le pide un compañero frenteamplista a Santiago, alias “Palito” porque pertenece a la “Brigada Palo y Palo”, que es secretario del Diputado Colorado Daniel García Pintos.
No faltan los días las salidas de camaradería, los proyectos juntos. Siempre están discutiendo de política, pero descubrieron que tienen más cosas en común de las que pensaban. Es el legado de la Escuela de Gobierno, que se realizó este año en el Parlamento, con el apoyo de la Fundación Giménez Abad de Aragón, España.
Porque hacer una Escuela de Gobierno
La relación entre el Parlamento Nacional y la Fundación, comenzó el 13 de febrero de 2006 con la firma de un convenio marco de cooperación. Según relata Pablo Sciarra, Secretario de la Fundación Giménez Abad en Uruguay, “la idea surge de una conversación entre los diputados Pablo Iturralde y Enrique Pintado. Dada la experiencia que tenía Iturralde en cursos que había realizados en el exterior, entendía que en el Uruguay se debería de hacer algo similar.”
La preparación de las nuevas generaciones de políticos fue la principal preocupación. “El objetivo de la Escuela de Gobierno es propiciar la formación de futuras generaciones de ciudadanos con responsabilidades gubernativas, aportando a los mismos los conocimientos necesarios para una primera aproximación a la gestión pública y capacitándolos en el proceso de toma de decisiones en el poder público. Asimismo, la Escuela de Gobierno debe contribuir en su gestión al fortalecimiento de los valores democráticos y a la cultura del diálogo entre los distintos sectores políticos partidarios”, dijo Sciarra.
En principio, cada legislador podía designar un delegado para asistir a la escuela, y quedaba totalmente a su criterio su designación. Secretarios, ediles estudiantes o simplemente militantes, los legisladores designaron a quienes consideraron los mejores candidatos. Sucedió también a la inversa, los interesados se acercaron a los legisladores para solicitar su plaza en la escuela. La convocatoria fue un éxito, y la diversidad de alumnos fue también muy grande. Durante el año 2008 se realizaron tres ediciones de la escuela, con capacidad de 35 alumnos cada una.
Pablo Díaz, Presidente de la Convención de Jóvenes del Partido Nacional, participó en la primera edición. “Me inscribí por varios motivos, obviamente que en primer lugar se encontraba el adquirir nuevos conocimientos, nuevas herramientas que sirvieran para llevar adelante la actividad política”.
Tania Pschepiurca, Secretaria de Bancada del Espacio 609, cuenta sus motivos. “Cuando me entere de la posibilidad de que acá en el Uruguay funcionara una Escuela de Gobierno me pareció fantástico. Investigue y descubrí que ya existe este tipo de emprendimientos, con diferentes características, en otros países (Venezuela entre ellos). Estoy convencida que nunca pero nunca se deja de estudiar y que cada vez mas es súper importante que los políticos de mañana estén muy pero muy preparados”.
Nicolás Pías, es Convencional Departamental y Nacional Juvenil Herrerita. Para él el curso resulta interesante porque da la oportunidad de hablar “sobre ciertos puntos que no son tan cotidianos en la militancia política, pero si lo son a la hora de gobernar u ocupar cargos con responsabilidades políticas.”
Para Pablo, todavía hay muchas cosas por mejorar. “Creo que debe tener mas profundidad en los temas, debe de haber evaluación final y también debería haber mas especialización por curso, elegir una temática y profundizar mas desde varios puntos de vista”. Algunos de estos aspectos ya están contemplados en las siguientes etapas de la Escuela de Gobierno.
Según nos explica Sciarra, la segunda parte ya se está organizando. “Se están diagramando cinco talleres específicos, de dos días de duración cada uno, en donde participaran los egresados de la Escuela de Gobierno del año pasado. En esta oportunidad se calificará a los alumnos por las distintas tareas que hagan. Alguno de estos talleres se realizará en el interior del país.”
La última parte, y que a muchos resulta más atractiva, es el intercambio con España. “Lo que está pensado es enviar a la mayor cantidad de egresados posible a España sobre fin de año, a participar de cursos relacionados con nuestra Escuela, a las ciudades de Madrid y Zaragoza.”
Como se enseña a Gobernar
La Escuela de Gobierno se articula en tres partes. La primera parte, que se llevó a cabo durante el 2008, fueron cuatro semanas de cursos intensivos. Tres semanas de clases en el Palacio Legislativo, de dos a seis de la tarde, y una semana en Punta del Este, en sesiones de doble horario: mañana y tarde. Durante 2008 se realizaron tres ediciones consecutivas de estos cursos, con un total de 104 egresados.
La segunda parte, que se llevará a cabo durante el presente año, constará de talleres para los egresados de los cursos anteriores, de dos o tres días de duración. La ultima etapa, que se piensa llevar a cabo a fin de año, es el envío de egresados a participar en cursos en España.
Los Directores Académicos, el Profesor Jorge Lanzaro por Uruguay y el Prof. Jorge Tudela por España, organizaron un programa con profesores de ambos países. La convocatoria de profesores fue de primer nivel: el Dr. Martín Risso, el Dr. Pablo Cajarvielle, Niki Johnson, César Aguiar, el Cr. Davrieux, los polítólogos Daniel Chasquetti y Andrés Moraes, el Prof. Lanzaro, y un largo lista de etcéteras de docentes de excelente nivel.
El comportamiento de los alumnos en clase muchas veces reproducía el de los políticos en el parlamento. En algunas clases, como la del Cr. Davrieux sobre “Gestión económica en el sector público” no volaba una mosca. En otras, como la de Niki Johnson sobre “Políticas de Género” la polémica era tan intensa que resultaba imposible entender argumento alguno. “No pude decir nada, tengo aquí un Power Point con todas las estadísticas pero si no me dejan hablar es imposible” comentó Johnson al final de la clase.
Las pausas para el café, los almuerzos y sobre todo la semana de cursos en Punta del Este, sirvieron para ir limando asperezas entre los participantes. En cada curso, se repitió la misma situación: al principio, los choques eran entre bloques de partidos, luego se iban matizando y al final de los cursos, era imposible saber quienes pertenecían a cada partido. Las críticas y las autocríticas no faltaron, pero el compañerismo y los intereses comunes primaron siempre por encima de las diferencias ideológicas.
Lo más importante para Pablo fue “conocer e interactuar con personas de otros partidos, buscar puntos de entendimiento, desmitificar varios preconceptos que existen de un lado y de otro”
Para Tania lo más importante fue “Darme cuenta de que en realidad somos todos iguales y que cada uno ve las cosas del lado que le toco estar pero creo que al final buscamos casi lo mismo. El lado humano fue muy fuerte, hoy puedo decir que encontré amigos y no solo del lado de mis compañeros de pensamiento político sino también del lado de quienes piensan distinto”.
Nicolás coincide con sus compañeros: “se formo un gran grupo humano, el cual tiene diferencias puntuales dado el origen de cada uno de los participantes pero dejando de lado eso, la voluntad o compromiso generado que surgió es la de seguir interactuando para poder a futuro cada uno desde su partido o lugar que ocupe en la sociedad, aportar en la medida que cada uno pueda para construir un mejor Uruguay, un mejor país para todos”.
La continuidad de la Escuela
La segunda generación de la Escuela de Gobierno se iniciaría después de las elecciones. “En el año 2010 se pretende volver al formato original, es decir cursos de un mes de duración” y se reiniciaría todo el proceso nuevamente. La continuidad de la Escuela estaría asegurada, según explica Sciarra. “Tanto la Fundación como el Parlamento Nacional se comprometieron a continuar, y no lo digo por el convenio firmado, sino porque se han comprometido económicamente dentro de sus presupuestos respectivos, que en ambos casos se aprobó por amplia mayoría. A esto debemos sumarle el apoyo del Congreso Español que se comprometió por intermedio de un convenio firmado con la Fundación en julio pasado.”
La financiación de los cursos realizados provino de la Fundación principalmente, de la Cámara de Diputados, de la Cámara de Senadores y de la Intendencia de Maldonado.
Tendiendo Puentes Hacia el Futuro
Al final de cada edición se hizo una reunión para festejar. El primer asado se hizo en la Casa del Pueblo. La organizaron militantes de la Juventud Socialista. Al cierre de la segunda edición se hizo un asado que reunió a la primera y la segunda escuela, como se identifica cada grupo, en la Casa del Partido Colorado. Para la mayoría de los asistentes, era la primera vez que entraban en la vieja casona de Martínez Trueba. Recorrieron los viejos salones, escucharon su historia, tocaron las paredes. No faltaron las fotos sentados a la mesa dónde se creó el Frente Amplio, las fotos con el busto de Luis Batlle y las bromas, por supuesto.
El fin de la tercera edición reunió a los alumnos de las tres ediciones en la Departamental del Partido Nacional. El Diputado Pablo Iturralde hizo de anfitrión y contó la historia de la histórica Casa del Partido Nacional, pegada a la departamental, en la calle Juan Carlos Gómez. Blancos, colorados, frenteamplistas o del Partido Independiente, todos conversaban abiertamente con todos.
Las discusiones se suceden en los distintos grupos. Que el IRPF es una porquería, que ustedes que van a poner entonces, que la historia la hicimos nosotros, no que la hicimos nosotros, y así hasta la hora de la madrugada que sea. La discusión termina siempre con un abrazo. Siempre.
Pablo Díaz resume: “Sin lugar a dudas lo que mas rescato fue el relacionamiento humano interpartidario, algo que va a contribuir a tender puentes en el futuro”
Tania dice que “Lo que sin duda han surgido es “destrabes” de comunicaciones, necesidades de averiguar cosas, organizar reuniones y tener esa persona de confianza para poder hablar. Es brutal como se solucionan algunas cosas”.
“Con que el 5% de los egresados ocupe mañana un cargo de responsabilidad, tenemos ya una plataforma de diálogo entre actores que nunca existió antes” dice Pablo Sciarra con orgullo.
Esperemos que así sea.
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