Antonio Gutiérrez disfruta cuando alguien saborea una taza del café que ha preparado. Ha cuidado cada detalle, desde la taza en la que lo sirve, hasta que se pague un precio justo al cafetero que lo ha cultivado.
Todo lo que hay detrás de una taza de café o porque hay que disfrutar cada momento.
«Que esa parte de la música
dure para siempre
que el perfume de los tilos
dure para siempre»
Buceo Invisible

Deja un comentario