Qué pasó
En los primeros días de noviembre de este año una nueva ronda de negociaciones debía llevarse adelante en la ONU, con intención de acercar las partes en conflicto. En octubre los saharauis empiezan a levantar un campamento de protesta contra Marruecos, y en un mes supera las veinte mil personas. Marruecos obliga a la evacuación del campamento y mediante un ataque por tierra y aire lo desmantela por la fuerza. Los saharauis denuncian decenas de muertos, más de cien desaparecidos, torturas y persecuciones a la población. Marruecos ha impedido la entrada de periodistas y observadores internacionales, por lo que es casi imposible contar con información neutral. En los últimos días, los saharauis han anunciado estar listos para volver a la guerra.
Qué hay en el desierto.
En el territorio en disputa, una zona desértica pedregosa – hamada – se encuentran importantes yacimientos de petróleo y gas, las minas de fosfatos más ricas del mundo, y en sus costas un banco pesquero de enorme valor. Sus minas, y en concreto las de Bu-Craa, están consideradas como las de mejor calidad del mundo.
El origen del conflicto
España ocupó el Sahara occidental en 1934, después de firmar el sometimiento por parte de las tribus saharauis y de acordar las fronteras con Francia. En los años 60 y 70 distintos grupos saharauis comienzan a luchar por la independencia. En 1973 se creó el Frente Polisario, que continúa hasta hoy día reclamando el fin de la ocupación de las tierras saharauis.
La independencia de España
En 1974, presionada por las Naciones Unidas a agilizar el proceso de descolonización, España anuncia la realización de un referéndum de autodeterminación. Marruecos, independizado de Francia en 1956, reclama también sus derechos sobre el territorio, que serían anteriores a la ocupación Española. La cuestión se somete al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya. En 1975 el Tribunal se pronuncia concluyendo que no existe «ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sáhara Occidental y el reino de Marruecos». Desoyendo las recomendaciones de ONU y La Haya, España pactará la entrega de los territorios a Marruecos.
La ocupación Marroquí
El Rey Hassan II de Marruecos organizó en 1975 la llamada «Marcha Verde» en la que unas 350.000 personas procedentes de Marruecos, literalmente, invaden el Sáhara Occidental para recuperar lo que consideraban su territorio. España está sumida en su propia crisis interna, con Franco agonizando, y se desentiende del conflicto. Ese mismo año se firma el Tratado de Madrid, por el que España cede a Marruecos y Mauritania el territorio del Sahara Occidental. En 1976 el Frente Polisario proclama el gobierno en el exilio de la República Árabe Saharui Democrática. Apoyado por Argelia y Libia, emprende la lucha independentista. Mauritania rápidamente se retira del conflicto, cediendo su parte del territorio al Frente Polisario. El conflicto con Marruecos continúa hasta hoy día.
Quién controla el territorio.

Marruecos controla casi todo el Sahara Occidental, menos una pequeña fracción sobre la frontera con Mauritania. En 1980 Marruecos inició la construcción de un muro que divide el territorio de norte a sur. En principio se erige como protección militar contra las incursiones bélicas del Polisario, pero lo que resguarda principalmente son las minas de fosfato y la rica franja costera. El muro es en realidad un conjunto de ocho paredes defensivas que en total superan los 2.700 kilómetros. La franja es una zona militar con búnkers, protegida por vallas, alambradas y campos de minas. El Polisario controla la zona que queda entre el muro y la frontera con Mauritania, lo que llaman “la zona liberada”, que no posee ninguna importancia económica.
Los campamentos de refugiados
La invasión marroquí obligó a huir al exilio a la mayor parte de la población saharaui. Brutalmente perseguidos, se establecen en territorio cedido por Argelia. Allí esperan desde hace 35 años para volver a sus tierras.
Los Campamentos de Refugiados están situados en el Suroeste de Argelia, en la Hamada de Tinduf, la parte más inhóspita del desierto del Sahara. Los refugiados son en su mayoría mujeres y niños. Se calcula que unas 200.000 personas viven en los campamentos de refugiados. En esta zona del desierto las temperaturas en verano y a la sombra pueden alcanzar los 55º. No hay recursos, no se produce prácticamente ningún alimento y la población depende casi por completo de la ayuda internacional.
Situación Internacional
En 1991 se decretó el alto el fuego con el apoyo de MINURSO[2], la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental. El objetivo era “organizar y dirigir un referéndum en el que la gente del Sáhara Occidental tuviera la oportunidad de decidir el futuro estatus del Territorio.” Hasta hoy no se han puesto de acuerdo sobre cuál es la población con derecho a voto. Mientras el Frente Polisario entiende que deben votar los pobladores de 1975 más sus descendientes, Marruecos quiere incluir a la población que migró a la zona – alentada por el propio gobierno – por lo cual el referéndum sigue pendiente.
Las opciones que se manejan son tres: incorporación a Marruecos, independencia o autonomía bajo soberanía marroquí.
La ONU no reconoce a Marruecos autoridad de un territorio que, jurídicamente, considera como Territorio No Autónomo, pendiente aún de descolonización. Más de 80 países, la mayoría del Tercer Mundo, entre ellos Uruguay, reconocen la autonomía del Sahara Occidental. Ningún país ha reconocido formalmente la anexión marroquí.
Situación actual de la población saharaui
En la población saharaui se encuentra separada en tres zonas diferentes:
A) Territorio ocupados
B) Territorios liberados
C) Campos de refugiados
El territorio comprendido entre el mar y el muro, controlado por Marruecos, es el llamado “territorio ocupado”. La población saharaui que vive allí sufre constantes abusos y violaciones a los derechos humanos por parte del gobierno marroquí. Más allá del muro, y hasta la frontera con Mauritania, el territorio está bajo el control del Frente Polisario, en lo que denominan “territorios liberados”. Los campamentos de refugiados se encuentran en territorio argelino, y son gestionados en base a ayuda internacional.
Perspectivas
Christopher Ross, emisario de ONU para Sahara Occidental, ha dicho que la actual situación de los saharauis es insostenible. «El riesgo de un giro de parte de los jóvenes saharauis hacia el extremismo o actividades criminales crece» dijo en un documento, y admite además que «Prolongar los sufrimientos humanos de los campamentos [de refugiados saharauis] es cruel».
Sin embargo, las posiciones de ambas partes parecen irreconciliables, y mientras no exista acuerdo, gana el más fuerte: Marruecos continúa ocupando de hecho el territorio.
[1] No hay cifras oficiales sobre la cantidad de Jaimas (carpas) o de personas que afectivamente acampaban.
– Según la página de Naciones Unidas, Uruguay colabora en esta misión con personal militar.


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