En 2009 la reforma parecia posible. Entonces entrevistè a Conrado Ramos, quién con mucho entusiasmo creía entonces en ella. Reproduzco parte de la entrevista, ahora que el subdirector renuncia y la reforma parece definitivamente sin rumbo.
La “madre de todas las reformas”, como la bautizó el Presidente Tabaré Vázquez, no fue tangible para la población. Para saber de primera mano los detalles, hablamos con Conrado Ramos, (ex) subdirector de OPP. ”Parece que comunicamos mal, porque nadie sabe todo lo que hacemos” dice entre risas. Hizo su tesis de Doctorado en la universidad J. W.Goethe de Frankfurt sobre el tema cambios de paradigma en la administración pública. Desde 2007 le toca implementarlos. Ocupa un cargo político, pero no se define como un político (a entrevista fue realizada en 2009 cuando todavìa ocupaba el cargo de Subdirector de OPP).
¿Se ha mejorado la eficiencia del Estado uruguayo? ¿Cuánto se ha avanzado?
Estamos implementando reformas que racionalizan el estado, mejoran su eficiencia y permiten tomar decisiones políticas con una base técnica y no ha “olfato”. Hasta ahora, un ministro no tiene forma de saber si una política de su ministerio se está llevando a cabo con éxito o no, las decisiones se toman a “olfato”. Tienen que haber indicadores que permitan medir el éxito o fracaso de una política. Estamos trabajando en la elaboración de éstos indicadores, pero no hay nadie que salte de alegría porque se tiene un indicador. La reforma del estado no es “sexy”, es aburrida, pero se están haciendo muchas cosas que se van a ver a mediano y largo plazo.
El Presidente Tabaré Vázquez planteó que la reforma que iba a llevar dos o tres administraciones. ¿Existen cuerdos para llevar adelante una reforma que trascienda un período de gobierno?
Si. Esto es un proceso lento, tienen que ser políticas de estado, no de un gobierno. La construcción de acuerdos ha estado muy trabada. No se han creado los consensos necesarios con los demás partidos, pero hay líderes de la oposición con los que estaríamos muy de acuerdo en muchos de estos puntos. La reforma que estamos planteando fortalece el estado, creamos herramientas que le sirven a cualquier gobierno que venga. Si quiero un estado social demócrata fuerte, lo necesito, y si quiero un estado pequeñito, con más razón necesito que sea fuerte. Una vez creadas estas capacidades, dependerá de cada gobierno para que las use. El neoliberalismo, por no creer en el estado, lo debilitó y no fue eficiente ni siquiera en crear mercados fuertes. Woodrow Wilson decía: hay que construir un instrumento. Un cuchillo en manos de un asesino es un arma letal, en manos de un obrero es otra cosa. Lo que quiero es construir un cuchillo afilado.
Se anunció un sistema que unificaría toda la administración. ¿En que etapa está?
El Sistema de Gestión Humana es un régimen unificador, que procura una estructura organizativa idéntica para toda la Administración Central. Actualmente se está cargando la información en cada uno de los ministerios. El SGH está armado sobre la actividad que realmente realiza el funcionario, no sobre la que figura en el papel. Esto te permite saber, con apretar un botón, donde trabaja, cuanto gana, que función cumple cada funcionario público. El estado tiene que saber y además publicar todos los registros de sus funcionarios. Esto le da transparencia al Estado. Permite saber donde tengo recursos, donde sobran y donde faltan.
¿Existe una formación específica para preparar a la gente para la gestión pública?
Falta profesionalizar la función pública. Para eso se crearon los cargos de Alta Conducción. Un gerente de gestión humana tiene que saber evaluar gente, y eso lo puede hacer en cualquier ministerio. Esa es la idea de Alta Gerencia Pública.
Se creó la Maestría en Alta Administración Pública, que tiene el objetivo de formar y también de crear conciencia de grupo. La Alta Conducción en muchos países existe. No son funcionarios de confianza política, son funcionarios de carrera que logran el ascenso o gente que bien de afuera con mucha capacitación y se asimila al rango del correspondiente. Ser de carrera asegura ciertas memorias institucionales, pero si no se encuentra el perfil dentro de la administración, se tiene que permitir que ingresen desde fuera.
La creación de los Cargos de Alta Conducción generó muchas críticas.
Se entendía que era la creación de cargos de confianza. Los cargos de Alta Conducción son exactamente lo contrario. Se hicieron concursos de oposición y merito, por primera vez en la historia del Estado uruguayo. Se crearon 70 cargos de Alta Conducción y solo se han llenado 25. Para las Unidades de Planificación Estratégica se hicieron ocho llamados, y solo se llenaron tres cargos, cinco quedaron vacantes. Eran llamados abiertos, tanto para funcionarios como para no funcionarios. La mayoría no aprobó las pruebas que nosotros consideramos mínimas para poder llevar adelante la función. La Alta Conducción tiene que ser un núcleo de gente que está formada en gestión, capaz de llevar adelante un proyecto tanto en el Ministerio del Interior como en el de Salud Pública. Estos contratos son de gestión, se miden por los resultados y se renuevan si los resultados se cumplen. Para eso, vuelvo al principio, tiene que existir los indicadores que permitan medir el cumplimiento de los objetivos. El ciudadano no recibe estas transformaciones directamente, las recibe a través de mejores políticas públicas, planificadas, con objetivos claros.
¿Como se establecen los compromisos de gestión?
Se establece una Unidad reguladora de Compromisos de Gestión integrada por la ONSC, MEF y OPP. Son procesos muy complejos. Es un compromiso entre el funcionario, el director Gral. de Secretaria y el Ministro, se establecen objetivos y en la medida de que se cumplen, se renuevan los contratos o no. Se hicieron los llamados, recién se están incorporando los que ganaron los concursos, otros están cursando la Maestría en Gestión y Políticas Públicas.
¿Cual es la relación con los gremios? Algunos se han manifestado en contra.
Los gremios no están en contra de esto. Estamos trabajando en la Mesa Sindical Coordinadora de Entes y lo que reclaman es saber con que tecnología se va a trabajar. . Se elimina la vieja “productividad” y se sustituye por salario variable según el cumplimiento de objetivos. Es complejo determinar cuanto aporta un trabajador al cumplimiento general de los objetivos de la empresa, pero todos los países están avanzando en ese sentido. Hay que estableces parámetros, discutidos, analizados técnica y políticamente. Los bancos, por ejemplo, no pueden seguir avanzando por antigüedad, con la “escala de burro” que le dicen. Ahora no se puede tocar el tema, pero yo creo que si hay que tocarlo. Es una conquista del trabajador, pero en otro contexto histórico.
Respecto a la inamovilidad de los funcionarios públicos: ¿Cómo articularlo con una gestión por resultados?
En este momento la inamovilidad no se puede tocar por porque no hay sistemas de evaluación confiables y seguros. ¿Pero como sabés que tu superior no te evaluó negativamente solo porque no le gusta tu cara? Para quitar la inamovilidad hay que estar seguros de estar calificando a los funcionarios con un sistema justo. La idea es concurso, formación, evaluación y luego flexibilidad. Sin evaluación del funcionario la flexibilidad no ofrece garantías y puede dar lugar a persecuciones políticas. También me planteo si todos los funcionarios públicos deben tener inamovilidad. Los funcionarios que no son estratégicos, por ejemplo los funcionarios de lavandería, no se si tienen que tener inamovilidad.
Idoneidad técnica versus confianza política: ¿Cuál es el justo equilibrio?
El estado tiene una presencia muy fuerte en las oficinas públicas, y no debería ser así. Es bueno que tengan presencia en la vida de la gente, pero en las oficinas públicas debe tener un límite. Una forma de financiar a los partidos ha sido darle un cargo en la administración pública a los dirigentes. Pero eso es erróneo. Que les paguen de alguna manera, pero que no los metan en la administración pública. La ley de financiamiento de los Partidos Políticos puede servir un poco en ese sentido.
¿Que resultados concretos va a poder ver la población?
Dentro de unos días vamos a inaugurar el Centro de Atención al Ciudadano (CAC) del MGAP. En planta baja se van a poder realizar todos los trámites del Ministerio, sin que lo manden a uno para arriba y para abajo veinte veces. En localidades del interior se están instalando los CAC, dónde en un solo lugar se realizan trámites de Ministerios, Entes, etc. y eso acerca el estado a la población. También están funcionando la ANII, AGESIC, cosas que están en marcha. Dentro de 2 semanas vamos a presentar un racconto de todo lo que hemos realizado ministerio por ministerio. No se si podremos hacer una presentación pública de todo eso, porque es muy largo, pero es el cúmulo de todo eso es lo que produce los cambios.
La reforma del Estado
El Presidente Tabaré Vázquez la llamó “La madre de todas las reformas”, y le encomendó a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto que la llevara adelante. En la rendición de cuentas 2007 se le asignaba un presupuesto de 386 millones de pesos. Se presentaba una propuesta de transformación del estado con perspectivas de mediano y largo plazo.
Se proponía*:
- la incorporación masiva de tecnologías de la información y las comunicaciones a la gestión pública
- creación de Unidades de Planificación y Evaluación Estratégica
- mejorar el gasto público
- nuevo modelo gestión basado en cargos de alta conducción
- acercamiento al ciudadano mediante la simplificación de trámites.
- Se sumaba un quinto objetivo, más amplio, que implicaba la reorganización funcional, de estructura y de recursos humanos de la administración central.
*Rendición de cuentas 2007, Cap. V, punto 2 – Destino de los Recursos Adicionales.
Revista de la Oficina Nacional de Servicio Civil, Año III, 2008, Nº 38.
Breve Currículum Vitae del Dr. Conrado Ramos
Es Doctor en Ciencia Política por la Johann Wolfgang Goethe-Universität, Frankfurt am Main, Alemania, Master en Ciencias Sociales con especialización en Sociología Política por FLACSO Buenos Aires, Licenciado en Ciencia Política en la Universidad Argentina John F. Kennedy, Buenos Aires.
Es Investigador y Profesor en el área de Reforma del Estado y Políticas Públicas, Instituto de Ciencia Política, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la República.
Ha sido Profesor invitado en las Universidades de Baras y Gottemburgo en Suecia, Universidad de Buenos Aires, Argentina, Universidad de Pittsbourgh, Estados Unidos y Universidad Libre de Berlín, Alemania.
Ha publicado numerosos artículos y colaboraciones en revistas especializadas.
Desempeñó el de Sub Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia de la República Oriental del Uruguay hasta agosto 2010.
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